Caminando Fronteras presenta el informe Monitoreo Derecho a la Vida 2025 en las Islas Baleares junto al Fons Pitius de Cooperació

El pasado 22 de enero, el equipo de Caminando Fronteras estuvo en Ibiza para presentar ante medios de comunicación, organizaciones sociales y personas aliadas el informe Monitoreo Derecho a la Vida 2025, en un acto organizado junto al Fons Pitius de Cooperació.

Durante la presentación se subrayó que la ruta argelina se ha consolidado como el cruce migratorio más transitado hacia el Estado español, superando a la ruta atlántica hacia Canarias. En esta ruta se han documentado 1.037 víctimas, frente a 517 en 2024, en el marco de 121 tragedias marítimas. El trayecto desde Argelia hacia las Islas Baleares —especialmente hacia Ibiza y Formentera— se reafirma como uno de los más peligrosos debido a la longitud y complejidad del recorrido.

Se trata, además, de una de las rutas más opacas e invisibilizadas institucionalmente, lo que incrementa la desprotección del derecho a la vida, retrasa la activación de los sistemas de búsqueda y rescate y pone de manifiesto la insuficiente cooperación entre países.

La jornada incluyó una rueda de prensa para difundir los principales datos del informe y analizar el impacto de las llegadas, el aumento de tragedias y el número de víctimas. Por la tarde, el informe fue presentado en un encuentro con sociedad civil y organizaciones aliadas, generando un espacio de reflexión colectiva en defensa del derecho a la vida y de los derechos humanos.

La misión también incluyó un viaje a Mallorca, donde se reforzó el trabajo en red con organizaciones e instituciones. Se mantuvieron diversas reuniones de coordinación para compartir información sobre la situación actual de las llegadas a las Islas Baleares, los obstáculos que enfrentan las familias de personas desaparecidas o fallecidas y los desafíos existentes para garantizar procesos de búsqueda seguros, con enfoque de derechos. Asimismo, se abordaron mecanismos para mejorar la coordinación institucional y la respuesta ante emergencias en frontera.

Desde Caminando Fronteras seguimos trabajando para defender la vida, la dignidad y los derechos humanos de todas las personas en movimiento.

Muertes invisibles en la frontera entre Argelia y Marruecos

Hechos

Entre el 3 y el 18 de diciembre de 2025, al menos 14 personas migrantes procedentes de Guinea Conakry, Camerún y Nigeria, entre ellas dos mujeres, murieron en la frontera entre Argelia y Marruecos a causa del frío extremo y el hambre, según informaron organizaciones de derechos humanos y comunidades migrantes.

Los cuerpos fueron hallados en territorio marroquí, en la zona de Ras Asfour, cerca de Toussit, en la provincia de Jerada. Se trata de un área montañosa, muy poco habitada y especialmente hostil durante el invierno, con temperaturas extremadamente bajas.

Las organizaciones sociales denuncian que estas muertes se produjeron en condiciones de sufrimiento extremo. En el lado argelino de la frontera existe un foso de aproximadamente cuatro metros de ancho y cuatro metros de profundidad, conocido por las organizaciones como el foso de la muerte. Durante el invierno, este foso se llena de agua debido a las lluvias y al desbordamiento de ríos cercanos. Las personas migrantes se ven obligadas a cruzarlo de noche para evitar ser detectadas por las fuerzas de seguridad argelinas, quedando atrapadas en el barro, ahogándose o muriendo congeladas, según un comunicado de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH). Solo dos de los cuerpos fueron identificados por las autoridades marroquíes y ocho personas fueron enterradas en Jerada.

El 23 de diciembre, se produjo un nuevo intento de cruce de más de 100 personas, entre ellas mujeres, niños, niñas y adolescentes. Las personas migrantes denunciaron la violencia de las autoridades argelinas durante esa noche. Un horror agravado por el férreo control policial, la hostilidad del terreno y unas condiciones meteorológicas extremas.

Un sobreviviente relató:

“Cuando llegamos a la valla los argelinos nos localizaron con sus aparatos. Empezó el pánico, nevaba muy fuerte, la gente se caía, mujeres, niños. Disparaban con balas reales. Nos robaban los teléfonos, la ropa, los zapatos, para que no pudiéramos seguir. No sabemos cuántos murieron”.

Análisis

Desde Caminando Fronteras denunciamos que las fronteras del norte de África se han convertido en espacios de violencia sistemática. Las personas migrantes son empujadas de un país a otro mediante prácticas de violencia policial y a través de procesos de subcontratación derivados de la externalización de fronteras.

En los últimos meses, la salida de personas que huyen de Túnez ha convertido a Argelia en un territorio de impunidad, desde el cual muchas se ven obligadas nuevamente a huir para intentar llegar a Marruecos. Se trata de un desplazamiento forzado continuo, en el que las personas pasan de una frontera a otra sin protección ni garantías.

La externalización de las políticas migratorias está transformando las fronteras del norte de África y del Sahel en auténticos espacios de no derecho, donde las personas migrantes sufren violaciones de derechos humanos, son expuestas a condiciones climáticas extremas, se les niega el acceso a ayuda humanitaria y quedan atrapadas en contextos de violencia estructural y abandono institucional.

Caminando Fronteras refuerza su trabajo en la Ruta Balear ante el aumento de llegadas y los desafíos en derechos humanos

Desde Caminando Fronteras, estamos monitoreando los cambios producidos en la ruta balear, y el impacto que estos tienen en los derechos humanos. En los últimos meses, las Islas Baleares se han convertido en la ruta migratoria más activa del Estado español, especialmente desde la pasada primavera.

Nuestra organización ha centrado su esfuerzo en analizar las condiciones de llegada y atención a las personas migrantes en Ibiza, Formentera y Mallorca, donde se están registrando perfiles diversos, con presencia destacada de personas procedentes del Cuerno de África, especialmente somalíes y sursudaneses. Esta nueva realidad supone un reto para la protección y promoción de los derechos humanos en la zona, especialmente el derecho de asilo.

Con el objetivo de mejorar el intercambio de información y el reforzamiento de redes, hemos mantenido reuniones con representantes de instituciones públicas en Ibiza y Formentera, incluyendo autoridades responsables de menores y de migraciones, con quienes hemos compartido información sobre la situación actual y los desafíos existentes.

Además, recientemente hemos participado en el coloquio organizado en torno a la exposición “Històries de migracions. Eivissa i Formentera, terra de sortida i arribada”, donde nuestro compañero Maroan Fartahk intervino para visibilizar las realidades de las migraciones actuales y pasadas, subrayando el carácter continuo y humano de estos procesos de movilidad.

También formamos parte de la organización de la microcredencial universitaria “Atención a personas migrantes en llegada”, organizado por la Universidad de las Islas Baleares y su Facultad de Enfermería, centrada en la salud de las personas recién llegadas a las costas y su acompañamiento. En este espacio participaron representantes de nuestra organización junto con docentes universitarios y profesionales sanitarios, incluyendo un médico procedente de Canarias que compartió buenas prácticas aplicadas en ese territorio.

Por otra parte, seguimos desarrollando nuestra labor de acompañamiento a las familias de personas muertas y desaparecidas en la ruta balear. Nos hemos acercado a los cementerios de Sant Josep, Sant Jordi, Sant Francesc, Sant Agustí y Formentera, constatando la situación de los enterramientos y el aumento de cuerpos recuperados en las costas este año, el más elevado hasta la fecha.

Estos recorridos han puesto de manifiesto los desafíos para garantizar enterramientos dignos y la disponibilidad de espacios para personas de confesión musulmana, así como la presencia de múltiples tumbas sin nombre, que reflejan la necesidad urgente de apoyar a las familias en la búsqueda e identificación de sus seres queridos.

Desde Caminando Fronteras reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de la vida, la dignidad y los derechos humanos de todas las personas en movimiento, acompañando tanto a quienes llegan como a las familias que buscan a quienes no pudieron hacerlo.

Helena Maleno Garzón premio Internacional Hrant Dink 2025 por su defensa de los derechos humanos

Helena Maleno recibiendo el Premio Internacional Hrant Dink por los Derechos Humanos

El pasado lunes 15 de septiembre, Helena Maleno fue galardonada con el XVII Premio Internacional Hrant Dink. El premio fue anunciado durante la ceremonia que tuvo lugar en el Centro Internacional de Convenciones y Exposiciones Lütfi Kırdar de Estambul y a la que asistieron 1.200 personas.

Helena Maleno, fundadora del Colectivo Caminando Fronteras, fue reconocida por dedicar su vida a visibilizar la violencia de las fronteras y a defender los derechos humanos de las personas migrantes. Durante años, Helena ha trabajado con valentía para dar voz a miles de personas que luchan por sobrevivir en las rutas migratorias hacia Europa. Como recordó Ayşe Kadıoğlu, en nombre del Comité del Premio Hrant Dink Internacional, “estamos aquí para aplaudir a aquellos que no renuncian a la conexión humana”.

Helena Maleno recibiendo el Premio Internacional Hrant Dink por los Derechos Humanos

La categoría nacional del premio fue para Bülent Şık, por su labor como facilitador de información técnica y científica en cuestiones como la seguridad alimentaria de forma clara y concisa.

Durante la ceremonia, Rakel Dink, presidenta de la Fundación que otorga el premio, se dirigió a los asistentes defendiendo la necesidad de justicia, especialmente para los más débiles, que son los que más sufren cuando crecen la violencia, el acoso, el resentimiento y el odio.

Helena Maleno, en su discurso de aceptación, afirmó: «Estamos aquí para hacer frente al racismo que sustenta la ideología detrás de la muerte y el sufrimiento. Estamos aquí para honrar a las 31.258 personas cuyas muertes ha documentado nuestra organización, Caminando Fronteras, a lo largo de las fronteras de España y África desde 2018 hasta la actualidad, y a los miles de personas que pierden la vida cada día en las zonas fronterizas. Su recuerdo nos sostiene. Por ellos, no podemos rendirnos a la desesperación ni al miedo. La dignidad es el camino a seguir cuando las raíces de la vida y la solidaridad están siendo atacadas en tantos frentes».

Hrant Dink, periodista turco-armenio fue asesinado en el año 2007 por su defensa de los derechos humanos, en especial aquellos que afectan a las minorías y por defender la paz y la concordia. Desde entonces, en el día de su cumpleaños, se reconoce el trabajo de dos personas que a nivel nacional e internacional, luchan por un mundo más justo. Los premiados son elegidos por su dedicación, por su capacidad de inspirar y dar esperanza a las personas para que sigan luchando, y por su apuesta para trabajar por un mundo libre de discriminación, racismo y violencia. Helena Maleno, como Hrant Dink ha asumido riesgos personales para alcanzar esos ideales, romper los estereotipos y por utilizar el lenguaje de la paz.

Los premios como este hacen memoria de las luchas, conectan el pasado con el presente, pero también crean redes globales de Resistencia en un momento de incertidumbre y crisis de los derechos humanos a nivel mundial. Helena Maleno terminó su discurso pidiendo el fin del genocidio y la Libertad para el pueblo Palestino.