En 2025, 3.090 personas perdieron la vida en las fronteras españolas, en un contexto de aumento de las tragedias, consolidación de la ruta argelina y la aparición de nuevas rutas migratorias más largas como la de Guinea Conakry.
Entre el 1 de enero y el 15 de diciembre de 2025, 3.090 personas perdieron la vida en los cruces fronterizos de la Frontera Occidental Euroafricana, incluyendo 192 mujeres y 437 niños, niñas y adolescentes.
El análisis exhaustivo de las diferentes rutas migratorias documenta 303 tragedias, con especial atención a 70 embarcaciones que desaparecieron sin dejar rastro, señalando un aumento de los riesgos y de las condiciones extremas en los trayectos.
Causas del aumento de las tragedias
El aumento de las tragedias en las fronteras del Estado español responde a la combinación de la omisión del deber de socorro, la activación tardía o inexistente de los dispositivos de búsqueda y rescate y la falta de coordinación entre los Estados implicados. Estas dinámicas se ven agravadas por las políticas de externalización del control fronterizo, que trasladan la responsabilidad del rescate a terceros países con recursos limitados, así como por el endurecimiento de las condiciones de los trayectos migratorios, con rutas cada vez más largas y peligrosas, el uso de embarcaciones precarias y sobrecargadas y la emisión tardía de alertas, factores que incrementan de forma directa el riesgo para la vida.
Externalización de fronteras y criminalización
Existe un aumento y sostenimiento de la financiación a países terceros para frenar los flujos migratorios, expandiendo la frontera hasta los países de origen. Estos modelos de externalización llevan consigo una aportación económica por parte de la Unión Europea y de países a título individual que consolidan espacios cada más globales y letales que amplían los espacios fronterizos y multiplican los espacios donde la vida está amenazada.
La criminalización hacia las personas migrantes sirve para encubrir la responsabilidad de las instituciones. Los mecanismos que deberían garantizar y proteger los derechos humanos de las personas migrantes se emplean para perseguir a víctimas, familiares y organizaciones defensoras de personas migrantes.
Información sobre las rutas
La ruta argelina hacia el Estado español se consolida como la más transitada y peligrosa, superando a la ruta atlántica hacia Canarias. En esta ruta se documentan 1.037 víctimas en 121 tragedias marítimas, y la conexión hacia Ibiza y Formentera aparece como uno de los cruces más riesgosos, con recorridos más largos y expuestos en una zona donde no hay proactividad de los servicios de salvamento que dificultan las operaciones de búsqueda y rescate.
Aunque en 2025 se observa un descenso en las llegadas por la ruta atlántica hacia las Islas Canarias, que registró 1.906 víctimas, esta reducción se explica por la intensificación de los mecanismos de control migratorio y por la externalización de fronteras hacia terceros países, no por una mejora real en la protección del derecho a la vida.
Este 2025 hay que destacar una incipiente nueva ruta desde Guinea Conakry, un trayecto de aproximadamente 2.200 km, 750 km más que desde Senegal. Esta ruta es de riesgo extremo y supone una travesía de más de diez días en medio del océano Atlántico.
El cruce del Estrecho ha mostrado un aumento significativo de intentos de llegada y tragedias, con 139 víctimas, de las cuales el 24% son niños y adolescentes.
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